NOTICIA DE UN CUADRO DE VALDES LEAL:
"EL RETIRO DEL SIGLO DE FRAY JUAN
DE LA PUEBLA"

PATRICIA ANDRÉS GONZÁLEZ

1. LOS DATOS DOCUMENTALES DEL ARCHIVO HISTÓRICO NACIONAL

En la documentación conservada en el Archivo Histórico Nacional, sección de Nobleza, sobre la casa de Osuna, nos encontramos con un dato interesante desde el punto de vista artístico, al darnos a conocer la existencia y descripción de dos cuadros atribuidos al pintor Juan de Valdés Leal, actualmente en paradero desconocido.

Se trata de una serie de cartas intercambiadas entre el duque de Osuna y el sevillano Jacobo Walsh, quien pone a la venta las dos obras barrocas en las que se representa un episodio familiar, pero también en parte histórico, de los antepasados de la casa ducal, la familia de los condes de Belalcázar, los Sotomayor y Zúñiga. La correspondencia se fecha a finales del año 1842 y principios de 1843.

Por lo que se dice en alguna de las cartas, el remitente sevillano está pasando apuros económicos, y se ve obligado a vender ciertos cuadros en su poder. Así, decide ofrecer esas dos obras al duque de Osuna, por un posible interés temático en los mismos.

Desde un principio el noble parece no mostrar mucho interés, pero decide enviar al administrador de los Estados de Arcos, don Antonio María de Osorno y Ceralla, a reconocer las obras. Éste acude acompañado por el entonces director del Museo de Bellas Artes de Sevilla, el pintor Antonio Cabral Bejarano. Gracias al informe redactado por este "Profesor de pintura" -como se le cita en la documentación-, podemos conocer con cierta exactitud cómo eran esas obras.

Los datos aportados resultan atractivos desde distintos puntos de vista. Por un lado por la temática de uno de los cuadros, ya que no se trata sólo de una escena cotidiana o un retrato familiar, sino que en él se representaba un episodio en cierto modo histórico en un doble aspecto, por lo que supuso dentro de la trayectoria de una de las grandes familias nobiliares y por la historia de la Orden religiosa de San Francisco.

Además, la documentación nos da a conocer ciertas noticias, aunque escasas y vagas, de una de las colecciones más significativas del país, como fue la del duque de Osuna, actualmente dispersa por museos y coleccionistas privados.

Finalmente, pese a que este dato deba ser considerado con un gran cuidado, nos encontramos con la cita de dos obras de uno de los pintores más importantes del barroco español, Juan de Valdés Leal, existiendo por ello la posibilidad de ver aumentada así la nómina de su producción artística.

2. LA TEMÁTICA DE LOS CUADROS: UNA PINTURA FAMILIAR E HISTÓRICA Y UN RETRATO

La documentación nos habla de dos cuadros diferentes. En primer lugar, cita una "pintura de costumbres ", en el que se representan: "los individuos de una fami¬lia qe. se halla sentada a la mesa comiendo, con criados de pie para servirla, todos de tamaño del natural; cuyo cuadro, ademas de su mérito artístico, lo tiene en serlo de costumbres, por notarse en él los ropages, muebles y manera de servir la mesa de aquel tiempo, como también la circunstancia de ser todos retratos de la antigua y noble familia de Sotomayor, Condes de Belalcazar, dignísimos antecesores de V.E.; cuyo Conde D". Juan está retratado en el acto de manifestar su determinación de retirarse del Siglo y entrar en Religión (como lo ejecutó, tomando el nombre de Fray Juan de la Puebla) haciendo dejación de todo su Patrimonio a su menor hermano D". Gutierre qc. se halla presente y manifiesta bien al vivo su admiración; el qc. como V.E. bien sabe, fue el 1er. Duque de Bejar, Gran Maestre de la Orden de Alcántara y murió de un saetazo en la guerra de Granada. También se ve en el mismo cuadro el retrato de una Señora, hermana de  los referidos, y qe. fue la Fundadora del Convento de Monjas de Belalcazar".

La casa nobiliar de Osuna cuenta entre sus ramas familiares con los Sotomayor y Zúñiga, condes de Belalcazar y de la Puebla de Alcocer, quienes emparenta¬ban por línea materna con las Casas reales de Castilla y de Navarra, y por la paterna con el Gran Maestre de Alcántara, don Gutierre de Sotomayor. El segundo conde fue don Juan de Sotomayor y Zúñiga*. Éste, quien ante la temprana muerte de su padre recibe muy joven el título, fue preparado para ejercer como heredero de la casa condal y para cualquier requerimiento del rey Enrique IV.

Sin embargo sus inclinaciones fueron otras, decidiendo abandonar la dignidad nobiliaria, para ingresar en una Orden religiosa. En un principio eligió a los Jerónimos, profesando en el Monasterio extremeño de Nuestra Señora de Guadalupe: "Aqui acabó Don Juan de Sotomayor la vida de Conde, y principió fray Juan de la Puebla su vida de Santo".

Pero le pareció que la vida en esa gran casa no era lo suficientemente rigurosa. El Monasterio de Guadalupe se había convertido ya en la segunda mitad del siglo XV en uno de los centros de peregrinación más importantes de España. A él acudían gran número de fieles de la Virgen, atravesando difíciles caminos. E incluso llegaban visitantes del centro de Europa, como demuestra la presencia de algunos trabajadores dependientes del monasterio de origen alemán.

El Padre Écija en su Crónica de esta casa extremeña, recoge así lo sucedido con Fray Juan de la Puebla: "viendo este santo varón que era muy frecuentado de seglares, así de personas ilustres, como de otros caballeros que venían a esta santa casa en romería, y de sus parientes, y que se hacía contra lo que él deseaba, que era estar en recogimiento y quietud, apartado de estos bullicios, acordó de mudar de lugar, aunque no de proposito (...) procuró alcanzar un Breve de nuestro muy santo padre Sixto IV (...) suplicó al Padre Santo le diese el hábito del señor San Francisco, con algunos estatutos de más aspereza que usaban los frailes de la misma Orden (...)".

Por ello, fray Juan de la Puebla decide viajar a Roma, con el correspondiente permiso del General Jerónimo, fray Rodrigo de Orense. Allí, una vez dispensado de los vínculos de la Orden de San Jerónimo por el papa Sixto IV, ingresa en el Convento de San Francisco Transtibero. Recibió el hábito franciscano en una ceremonia llena de ampulosidad, muy lejana a lo deseado por su protagonista: "Llegó el día señalado y quiso el Pontífice que lo fuesse tanto, que apenas se avrá visto en semejantes casos otro más plausible. Celebró Missa de Pontifical, assistiendo diez y seys Cardenales, más de cien Arzobispos, Obispos y Protonotarios: el Embaxador de España, deudo del V. P. y más de diez mil personas de todos estados. Acabada la Missa, dio el Sumo Pontífice Sixto Quarto, de su misma mano, el Hábito de Nuestro Padre San Francisco, y juntamente la profesión, al Siervo de Dios Fray Juan de la Puebla, aviéndole dispensado la obligación de la Regla de San Gerónimo. Hízo-se esta función con tal Magestad, Grandeza, graves y Solemnissimas Ceremonias, que pueden mejor considerarse que decirse: como también los afectos de admiración, gozo, devoción y ternura de todos los que asistieron a un acto tan festivo, tan singular y devoto. Miraban todos al Siervo de Dios con veneraciones de Santo, y les parecía, más que hombre, Ángel baxado del Cielo, según lo que en él veían y según lo que en sí sentían de verlo. Y para manifestar en algo su estimación reverente, le llamaron desde este día en Roma EL GRANDE ESPAÑOL".

En seguida abandonó el ex-conde de Belalcázar este ambiente, obteniendo la licencia papal para ir al convento conocido como de las Cárceles o Cárcel de San Francisco, cerca de Asís. En él vivió durante siete años, dentro de la más rigurosa observancia de toda la Orden.

Su hermano, Gutierre de Sotomayor y Zúñiga -quien también debía aparecer retratado en el cuadro atribuido a Valdés Leal- heredó el condado, convirtiéndose en el primer duque de Béjar. El "Conde Lozano", como era conocido, fue Gran Maestre de la Orden de Alcántara, y murió asaeteado en el año 1486 en el sitio de Alora, en la conquista de Málaga. Dejaba un hijo de corta edad, cuya tutoría fue encomendada al religioso, obligado por ello a volver desde Italia.

De nuevo en tierras andaluzas, Fray Juan de la Puebla se encargará de introducir el reformismo franciscano en las estribaciones de Sierra Morena, fundando la Custodia de los Ángeles.

Su fama debió ser grande ya en vida. Isabel la Católica, según su biógrafo fray Juan Tirado, le tenía un gran afecto y, siguiendo esta misma fuente, era el candidato de la reina para ocupar la sede toledana tras el fallecimiento del gran Cardenal don Pedro González de Mendoza, el 11 de enero de 1495, incluso antes que Cisneros.

Unos años más tarde muere fray Juan de la Puebla, alcanzando la categoría de Beato. Sus reliquias son veneradas como santas, y algunas de ellas fueron llevadas en 1544 a Guadalupe, tal y como atestigua el acto notarial de entrega de las mismas por parte del duque de Béjar, don Francisco de Zúñiga.

Otro de los personajes representados era doña Elvira de Sotomayor y Zúñiga, hermana de fray Juan, quien fundó, seguramente siguiendo la senda de éste, un con¬vento en la villa condal de Belalcázar. En un principio fue ocupado por frailes francíscanos, pero hacia 1490, al fundarse el nuevo convento de San Francisco, abandonan ese edificio. Entonces llegan a la villa las monjas clarisas, pasando a conocerse como el Convento de Santa Clara de la Columna.

Además de este cuadro de temática familiar, en el que se representa a los personajes más señalados del núcleo de la casa condal de los Belalcázar durante la segunda mitad del siglo XV, la documentación nos habla de un retrato de fray Juan de la Puebla: "El 2° cuadro representa al dicho Conde Dn, Juan, en hábito de Religioso, hincado de rodillas y haciendo oración".

3. LA POSIBLE AUTORÍA DE VALDÉS LEAL: EL INFORME DE ANTONIO CABRAL BEJ ARAÑO

Por la descripción de Jacobo Walsh sabemos que se trataba de unos cuadros de cierta calidad, en los que se intentaba captar las calidades de los objetos: "cuyo cuadro, ademas de su mérito artístico, lo tiene en serlo de costumbres, por notarse en él los ropages, muebles y manera de servir la mesa de aquel tiempo".

Pero además contamos con otros datos de interés, dados no por un interesado en aumentar la calidad de las obras para lograr así su venta, sino de un entendido en arte.

El 13 de enero de 1843, el Duque de Osuna encarga por carta a su Adminis¬trador de los Estados de Arcos, don Antonio María Osomo, que pase a reconocer los dos cuadros ofrecidos por Jacobo Walsh, "en compañía de alguno pintor inteligente por su mérito artistico".

El pintor elegido para la inspección de los cuadros fue Antonio Cabral Beja-rano, quien por entonces era Director del Museo de la ciudad de Sevilla, como se ha indicado. Si bien no es un artista muy considerado en la actualidad, al haber sido superado en fama y calidad por su hijo, Manuel Cabral y Aguado Bejarano, en aquel momento sí debía tener un cierto ascendiente, fundamentalmente por el cargo que ocupaba.

Su informe no añade grandes datos a la descripción de Jacobo Walsh: "Dos cuadros grandes, uno de Forma cuadrada como de dos y media vara de alto y ancho, en buen estado de conservación restaurado y con moldura dorada". El retrato de fray Juan de la Puebla debía tener unas medidas muy semejantes, aunque algo más estrecho.

Lo más destacado del informe es la rotundidad con la que Cabial Bejarano afirma que son obras del pintor andaluz: "Pintado pr. Juan Valdés Leal, Escuela Sev"".".

Pero a pesar de ello, debemos tomarlo con una gran precaución y barajar la posibilidad de que sea una atribución. En esa época, la mayoría de las obras se atribuían a los grandes pintores, e indudablemente en Andalucía y en concreto en Sevilla ante un cuadro barroco, el artista más considerado era Juan de Valdés Leal.

Pocos datos más nos da la documentación para poder acercarnos con una cierta seguridad a la autoría de los cuadros. Todos los testimonios vienen a confirmar que las obras eran de gran calidad, por lo que si no eran del gran maestro, es muy probable que correspondiesen a su círculo.

5. EL TEMA DE FRAY JUAN DE LA PUEBLA EN LA COLECCIÓN OSUNA

El cuadro de costumbres e historia fue tasado por Antonio Cabral Bejarano, en diez mil reales de vellón y el retrato en dos mil. Sin embargo, Walsh pide por ellos un total de quince mil: "Pedido precio de ellos por el encargado de VE. me fue vio¬lento el no entregarlos al momento sin interés alguno, solo por la satisfacción qc. me resultaría de qe. VE. me hiciese el honor de admitirlos; mas como hace años qe. las circunstancias no son nada favorables, a mi pesar le di de quince mil r8. que es el menor qc. por ellos puedo sacar".

Don Antonio María Osorno cree que es una cantidad excesiva y desaconseja su compra: "que me parecen muy caros, y solo con una gran ventaja se podría tratar de la adquisición en las circunstancias actuales de la casa".

Ya desde la primera carta de contestación del duque, éste advierte que "seguramente aprovecharía esta ocasión si no tuuiese en mi Palacio de Bejar, en el de esta Corte y otros puntos cuadros de la misma especie". Tras conocer el precio pedido por las obras, hace reconocer los inventarios de los cuadros "resultando de ellos tener ya los asuntos que representan los cuadros que V tiene la bondad de ofrecerme", por lo que rechaza el ofrecimiento.

En la actualidad y como es sabido, la colección del duque de Osuna está muy dispersa. Se desconocen los detalles y avalares de muchas de las obras que debieron formar parte de la misma en los diferentes palacios que pertenecieron a esta casa nobiliar, como los de Béjar, la Alameda de Osuna o el de las Vistillas, entre otros.

En 1896, don Narciso Sentenach elaboró un catálogo de dicha colección, apareciendo en el mismo año dos ediciones, puesto que en la segunda se completaba la falta de varias obras. Sin embargo, la documentación aquí presentada nos muestra que tan sólo unos años antes de ese catálogo, el duque de Osuna debía contar con otras muchas obras.

Como hemos visto, el duque afirma de forma reiterativa que ya posee algún cuadro con el tema del retiro del siglo de su antepasado don Juan de Sotomayor y Zúñiga, después fray Juan de la Puebla. Sin embargo, en las ediciones de Sentenach no aparece citada ninguna obra con dicha temática ni ningún retrato del beato franciscano.

Nos sorprende además que en dicho índice no aparezca ningún cuadro de Valdés Leal entre la nómina de grandes artistas que conforman la colección. No sabemos si ello se debe a una posible perdida de sus obras en algún momento o si nunca se poseyeron. Pero en tal caso, resultaría más extraña la decisión de la casa de Osuna sobre no adquirir las citadas en la documentación.

Probablemente, la precaria situación económica por la que pasaba en esa época la casa ducal, desaconsejaría su adquisición, mientras que la posterior pérdida de obras de la colección, en concreto durante la segunda mitad del siglo XIX, no nos permite un conocimiento exacto de la misma, ahora algo más completado con la documentación aportada.

APÉNDICE DOCUMENTAL

DOCUMENTO N.° 1.

A.HM Sección Nobleza. Casa de Osuna. Cartas. Leg. 516, n" 31. Carta de Jacobo Walsh al Duque de Osuna, ofreciéndole unos cuadros de Valdés Leal. Sevilla, 31 de diciem¬bre de 1842.

"Exmo. Sr. Duque de Osuna, Béjar, etc.

Sevilla 31 de Diciembre, 1842

Exmo. Sr.

Muy Sr. mió: entre varios objetos de mérito particular qe. poseo en ésta Ciudad, lo son dos grandes cuadros sobre lienzo perfectamente conservados, con sus molduras doradas, de lo mejor qe. pinto el célebre Dn. Juan de Valdés Leal en esta Población.

Representa el 1° los individuos de una familia qe. se halla sentada a la mesa comien¬do, con criados de pie para servirla, todos de tamaño del natural; cuyo cuadro, ademas de su mérito artístico, lo tiene en serlo de costumbres, por notarse en él los ropages, muebles y manera de servir la mesa de aquel tiempo, como también la circunstancia de ser todos retratos de la antigua y noble familia de Sotomayor, Condes de Belalcazar, dignísimos antecesores de V.E.; cuyo Conde D". Juan está retratado en el acto de manifestar su deter¬minación de retirarse del Siglo y entrar en Religión (como lo ejecutó, tomando el nombre de Fray Juan de la Puebla) haciendo dejación de todo su Patrimonio a su menor hermano D". Gutierre qe. se halla presente y manifiesta bien al vivo su admiración; el qe. como V.E.

bien sabe, fue el 1er. Duque de Bejar, Gran Maestre de la Orden de Alcántara y murió de un saetazo en la guerra de Granada. También se ve en el mismo cuadro el retrato de una Señora, hermana de //vuelto// los referidos, y qe. fue la Fundadora del Convento de Mon¬jas de Belalcazar.

El 2° cuadro representa al dicho Conde D". Juan, en hábito de Religioso, hincado de rodillas y haciendo oración.

Como los mencionados cuadros tanto por su mérito, cuanto por ser asunto de familia, puede ser le acomodase a V.E. la adquisición de ellos; y estando yo en ánimo de deshacerme de ello si encuentro cómoda proporción, me determino proponérselos á V.E. antes qe. á nadie por ser objetos qe. me persuado han de agradarle; y aunq". VJE. no se encuentra aquí p". ver¬los y juzgarlos, pudiera si le pareciese oportuno dar la comisión o encargo a su Apoderado, p". su ajuste.

Ruego a V.E. se digne dispensare esta molesta y con este motivo tiene el honor de ofre¬cerse a V.E. su muí atento seguro servidor, Q.B.L.M. de VE.

Jacobo Walsh

Su Casa, Plazuela de Sta. Cruz n° 13"

DOCUMENTO N.° 2

A.H.N. Sección Nobleza. Casa de Osuna. Cartas. Leg, 516, n° 31. Carta del Duque de Osuna a su Administrador de los Estados de Arcos, en el que le pide vaya a ver los cuadros de Jacobo Walsh, Madrid, 13 de enero de 1843.

"Muy Sr. mió: he recibido su atenta cana a 31 de Dbre. ultimo en que me manifiesta el deseo de deshacerse de dos grandes cuadros que representan asuntos relativos a mis antece¬sores. Agradezco ia intención de participármelo dándome la preferencia, y seguramente apro¬vecharía esta ocasión si no tuuiese en mi Palacio de Bejar, en el de esta Corte y otros puntos cuadros de la misma especie no obstante comisionare una persona que los vea por su fueren diferentes de los que poseo.

Desea ocasiones en que complacer a U. su atento

Seuio. etc. Madrid 13. En°. 1843

Sr. D". Jacobo Walsh Sevilla

D". Jacobo Walsh que vive en la Plazuela de Su. Cruz n° 13, me ha dirigido una carta manifestándome tiene en su poder y trata de enagenar dos cuadros grandes que representan asuntos de mis antecesores los Condes de Belalcazar, y con esta fha. le contesto que a pesar de tener muchos cuadros de la misma naturaleza pasara V. a reconocerlos. En su consecuen¬cia lo verificara V. en compañía de alguno pintor inteligente por su mérito artístico fuese tal que //vuelto// conviniese entrar en trato y en cuyo caso daré a. V. mis instrucciones, limitán¬dose por ahora á examinarlos y enterarse de los asuntos, mérito y estado en que se hallen.

Dios G.

Sr. D". Ant". M" Osorno. Sevilla'

DOCUMENTO N.° 3

A.H.N. Sección Nobleza. Casa de Osuna. Cartas. Leg. 516, n"31. El Administrador del Estado de Arcos comunica al Duque de Osuna la inspección de los cuadros de Valdés Leal, incluyendo el informe sobre los mismos del pintor Antonio Cabral Bejarano. Seviüa 19 y 21 de enero de 1843.

"(impreso)

Estado de Osuna

APODERAMIENTO Y TESORERÍA

de SEVILLA

Exmo. S".

(al margen)

que me parecen muy caros, y solo con una gran ventaja se podría tratar de la adquisi¬ción en las circunstancias actuales de la casa Luego qe. fue en mi poder la respetada de V.E. fría. 13 del actual, pasé a Casa de D. Jacobo Walsh, acompañado del artista Pintor D. Anto¬nio Cabral Bejerano, Director del Museo de esta Ciudad y examinamos los Cuadros de his¬toria de los Exmos. Sres. Condes de Belalcazar los cuales representan, tienen el estado, méri¬to y aprecio qe. expresa la adjunta esplicacion qc. tengo el honor de elevar a V.E. para su deliberación; debiéndole manifestar asimismo qe. el dicho Jacobo Walsh me pidió por ellos 15U r*. von., sin qe. de ello se enterase el citado Bejarano.

V.E. en vista de lo espuesto //vuelto// tendrá a bien comunicarme las ordenes qc. sean de su superior agrado.

Dios gue. a V.E. m5. as.

Sevilla y Enero 21 de 1843

Ant°. M" de Osorno

y Ceralla

Excmo. Sr. Duque de Osuna,

Conde Duque de Benabente,

Duque de Arcos y del Inf*". Madrid."

"Dos cuadros grandes, uno de Forma cuadrada como de dos y media vara de alto y ancho, en buen estado de conservación restaurado y con moldura dorada; Pintado pr. D". Juan Valdes Leal, Escuela Sevna. Representa una familia comiendo, las figuras son del tamaño natural y son Retratos de la Ilustre familia de Sotomayor, condes de Belalcazar, cuyo conde D". Juan está en el acto de manifestar su decisión de retirarse del mundo y entrar en Religión, donde tomo el Nombre de Frai Juan de la Puebla, y dar sus bienes a su hermano menor D". Gutierre, qe. fue el 1er. Duque de Bejar Gran Maestre de la Orden de Alcántara, y murió de un Saetazo en la Guerra de Granada; y una hermana qe. esta también retratada en el cuadro, fue la fundadora del Cómbenlo de la Columna en Belalcazar. El otro cuadro del mismo autor del mismo alto aunqe. mas angosto esta en buen estado restaurado y con moldura dorada; Representa al Mismo conde D". Juan en habito Religioso, haciendo Oración. El lr. cuadro referido lo graduó según mis conocimientos en Bellas Artes en Diez mil r5. v°. y el segundo qe. llebo referido en dos mil r*. v°.

y para los usos qe. tengan p. combeniente firmo el presente en Sev". a 19 de Enero de 1843.

Anf. Cabral Bejarano"

DOCUMENTO N." 4.

A.H.N. Sección Nobleza. Casa de Osuna. Cartas. Leg. 516, n° 31. Carta de Jacobo Walsh al Duque de Osuna, informándole sobre la visita de su Administrador y Cabral Beja¬rano y de la cantidad de dinero que pide por los cuadros. Sevilla, 9 de febrero de 1843.

"Exmo. S'. Duque de Osuna, de Bejar, etc.

que no me acomodan

Sevilla 9 de Febrero, 1843

Exmo. Sr.

Muy Sr. mió: consecuente a la carta fecha 13 del pasado con qe. V.E. se digno honrrar-me y favorecerme, tuvo la atención de verme el Sr. Administrador de los Estados de Arcos que V.E. posee en esta Ciudad, acompañado del Profesor de pintura Bejarano, el que reconoció artísticamente los dos cuadros y los encontró exactos a lo que yo habia manifestado a V.E.

Pedido precio de ellos por el encargado de V.E. me fue violento el no entregarlos al momento sin interés alguno, solo por la satisfacción qc. me resultaría de qe. V.E. me hiciese el honor de admitirlos; mas como hace años q". las circunstancias no son nada favorables, a mi pesar le di de quince mil r8. que es el menor q*. por ellos puedo sacar; y como de ésto hace ya dias y es el hibierno la ocasión en qe. aqui concurren extrangeros a comprar pinturas, ruego a V.E. se digne disponer lo qe. mas estime conveniente en el particular, pues conside¬ro que a nadie le ha de ser mas grato que a V.E. el poseer dos cuadros del mayor mérito y que a mas son retratos de sus excelsos antepasados.

Queda como siempre dispuesto a cumplimentar las órdenes de V.E. este su mui atento seguro servidor Q.B.L.M. de V.E.

Exmo. Sr.

Jacobo Walsh"

DOCUMENTO N.° 5.

A.H.N. Sección Nobleza. Casa de Osuna. Cartas. Leg, 516, n° 31. Contestación del Duque de Osuna a Jacobo Walsh, en la que rechaza la oferta de venta de los cuadros. Madrid, 17 de febrero de J843.

"He recibido su favorecida de 9 del corriente a tiempo que había echo reconocer los inventarios de los cuadros que existen en mis diferentes posesiones y resultando de ellos tener ya los asuntos que representan los cuadros que V. tiene la bondad de ofrecerme, no hallo por conveniente admitir su generosa oferta, dándole no obstante las mas espresivas gra¬cias por las atenciones que ha usado cotunido, y que aprecio como se merece su atento Ser¬vio

Madrid 17 feb°. 1843 Sr. D". Jacobo Walsh Sevilla"